La nueva saga de Star Wars. Una partida de rol por la tele.

Antena3 nos ofrece esta noche Star Wars, Episodio II: El ataque de los clones.
Seguro que leyendo el título nadie se iba a imaginar que eran clones del padre de Bobba Fett (perdonen si tengo faltas de ortografía en alguno de los idiomas del universo Lucas).

Star Wars 3 | Antena 3

Como en una telenovela barata o en una partida de rol facilona, acudimos a personajes que ya conocemos para establecer una supuesta refrescante conexión en las mentes de los espectadores que se sentirán más inteligentes porque recuerdan al capullo de Bobba Fet traficando con el cuerpo de Han Solo… (Leer más)
Además de esto nos da la impresión de que estamos reforzando la solidez conjunta de la ambientación, cuando muy al contrario, lo que hacemos es empequeñecer el universo dejando claro que toda esta historia es una casa de los espíritus hace mucho tiempo en una galaxia muy lejana.
El robot que repara las naves de esta saga que temporalmente es anterior a Star Wars, también es r2d2. Joder, pero si es Anakin Skywlker el que fabrica a c3po. Es Jabba el Hutt el que preside las carreras de vainas. ¿Cómo de grande es este universo?

No sólo Lucas lo está haciendo más pequeño a base de guiños ( sólo falta que en el Episodio III sea el padre de Chewbaca el que le revienta la cara a Anakin Skywalker haciéndole tener que ponerse un casco y transformándolo en Darth Vader).
Utiliza efectos especiales del siglo XXI pero la misma pantalla para pasar a otra escena de los años setenta.
Hace que sea menos creíble y anacrónico a pesar de sus efectos especiales. La maravilla de ver a Joda moverse era que no entendíamos cómo se había conseguido que un muñeco gestualizase de aquella manera. Tenía tres dimensiones. Luke Skywalker le estaba mirando a él y eso se notaba en su mirada. Las paredes de aquella cueva eran un decorado real. Ahora estamos viendo a Ewan McGregor con eterna cara de no-me-lo-creo charlando con Liam Neeson en lo que parece ser el último ensayo general antes de comenzar a rodar. Nos falta algo. Nos falta una textura o una cohesión. Si hiciesen una réplica exacta de tu casa en un país distinto y te llevaran allí durante un sueño tú notarías algo. Quizá por la diferencia de proporción del gas argón en el aire, quizá por la mayor cercanía del mar a cientos de kilómetros.

Algo falla en la nueva saga de Star Wars. No mancha, no se tropieza, no huele a nada.
Es como una partida de rol por la tele. Los jugadores saben que están jugando. A veces se paran para reírsen (fuera de cámara).
Cuando interpretan su personaje no pueden hacerlo hasta el fondo, porque están en el garage de un amigo hablando con otro amigo que viste una camiseta del Ché. Cuando queremos sorprender a alguien le metemos a un personaje famoso intentando que flipen con nuestro ingenio, el que no hemos tenido para inventar a otros personajes, porque todo lo que tiene de nuevo la nueva saga de Star Wars es de peor calidad que la anterior saga, y lo que se ha rescatado de ésta, lo han recalentado en microondas.
Dentro de la barriga de r2d2, por cierto.

Artículo escrito por: Juan González Mesa

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