Este martes en “Yo soy Bea”… ¡Nacho y Caye se besan!
Por fin. Y según hemos podido ver en el avance del próximo capítulo - miércoles- hay más que besos.
Pero, vamos primero con los protagonistas de la serie - aunque parezca mentira, Bea y Álvaro siguen siendolo, aunque las tramas de los secundarios tengan cada vez un peso mayor-
Una asombrada Estela escucha de boca de Olarte que Diego compra en secreto cientos de ejemplares de la revista desde que se hizo cargo de la dirección. A la malvada periodista le parece una idea genial. Ya en el despacho de Diego, a Olarte se le escapa que no ha quemado las revistas del almacén, como se le fue ordenado, así que Diego encarga esa misión a Estela.
Mientras, Mustang confirma a Bea y Santi las cifras de devoluciones de revistas. Finalmente, se enteran que un tal Emilio Bocanegra, es el comprador misterioso. No hace falta ser Colombo para darse cuenta de quién se esconde tras ese seudónimo.
Álvaro trata de sonsacar a Olarte el secreto que se trae con Diego, pero no logra que suelte prenda. Sin embargo, la carne es débil, y Estela baja la guardia, ocasión que aprovecha Álvaro para enterarse de lo que hay en el almacén.
En otro orden de cosas, Guti sigue sin querer hablar con Elena, por lo que Puri sugiere que Cleopatra intente disculparse por e-mail. Pero, Guti está tan enfadado que borra el correo al ver que es de Elena. Incluso confisca el ordenador a su secretaria para asegurarse de que no vuelve a chatear ni a intentar ponerse en contacto con él.
Nacho regala a Cayetana una lámpara de estilo hindú, justo la que ella quería. El abogado y la directora de contenidos de Bulevar se abrazan tiernamente ante la mirada de Celestino de Richard. Por la noche, hacen una cena “mixta”, mitad macrobiótica- mitad cómida rápida y será que las algas son afrodisiacas, porque Caye y Nacho acaban besándose en el sofá y comenzando su primera noche de amor.
Por Carol Ortiz


