Buenafuente: “Chikilicuatre es la imagen televisiva del 2008″
Reproducimos lo más interesante de la entrevista a Andreu Buenafuente que publica la revista de la Academia de Televisión en su número de diciembre/enero.
En este oficio hay que tener buenos maestros ¿Ud. los ha tenido?
He tenido mejores compañeros que maestros. A veces un maestro no es un gran nombre, una gran estrella, sino un compañero fiel y talentoso que está a tu lado. Eso lo he tenido y lo tengo.Â
El año pasado se produce su salto a La Sexta donde supera ya las 500 noches. ¿Cuál es la clave para seguir enganchando al espectador?
No hay una clave concreta. El oficio se hace cada dÃa. Supongo que ser fiel a tu código ético y profesional. Y disfrutar, y buscar nuevos caminos, nuevos compañeros. Cada noche aprendo algo.Â
¿Y cómo entiende el entretenimiento en televisión?
Buf!! La pregunta es muy amplia. Yo no soy un gran experto. Creo que sé un poco de lo mÃo. Me gusta el entretenimiento en el que se detecta proyecto, guión, arte. Sobre todo arte. No me gustan los formatos clónicos, aunque los respeto. Me gusta generar buenos “momentos televisivos”. Pequeños acontecimientos que se comentan al dÃa siguiente. Y no vale hacerlo con material barato o de “derribo”. Hay que tomar en serio al espectador y arriesgar. Intentar enriquecer el medio.Â
En uno de sus libros se refiere a la audiencia como “el veneno que ha matagrandes proyectos”. ¿Por qué?
Bueno, está claro. No siempre, pero en algunos casos, la impaciencia por los resultados ha quitado oxÃgeno y vida a proyectos que pintaban muy bien. Esta industria puede llegar a ser parricida.
¿Cuáles son los ingredientes fundamentales para un buen guión televisivo? ¿Está en peligro de extinción?
No, que va. Cada vez hay mejores guionistas. Cada equipo tiene su método. Al final, un buen guión es el que te sorprende, el que no se queda en una primera idea sino que la da más vueltas y tiene carácter. Un desafÃo constante.Â
Un ejemplo son sus monólogos, verdaderos editoriales nocturnos del dÃa. ¿Cómo es el proceso creativo?
Bueno, vamos por el monólogo número 1000 de mi carrera en tele. Ni yo mismo me lo creo. Es una técnica que mezcla, el olfato con lo que pasa o se comenta, la habilidad para que parezca pensado por mà en el instante y, luego, la improvisación y la respuesta del público. Es casi mágico.Â
Crucemos el charco. En EEUU los polÃticos han utilizado los late night shows (Saturday Night Live) para acercarse a un determinado público. ¿Cree que en España debe producirse un acercamiento entre polÃtica y entretenimiento?
Primero habrá que hacer programas de entretenimiento dónde puedan ir. Cuando asà sea, pues sÃ. Claro. La polÃtica sabe perfectamente que con el entretenimiento va a llegar más al votante que con veinte mÃtines.Â
¿Tenemos algo que envidiar a la televisión americana?
El dinero y la historia que tienen detrás. Las dos cosas les permiten hacer programas que aquà jamás veremos. Aquà hay que echarle imaginación. Es una pura cuestión demográfica. De mercado.Â
¿Qué le gustarÃa hacer en televisión que todavÃa no ha hecho?
No se lo digo, que lo va a hacer otro. No, en serio, seguir siendo fiel a mi mismo en una cadena que confÃe en mÃ. Si falla alguna de las dos condiciones me voy a mi casa y tan fresco.
Cómo romántico declarado de la pequeña pantalla, ¿echa de menos algo en el medio?
Echo de menos presentadores como Jesús Hermida que te enganchaban al sofá. Programas musicales, infantiles con personalidad (adaptados a los tiempos), debates interesantes. Formatos que parecen del siglo pasado, pero que la radio, por ejemplo, practica y potencia con toda normalidad.
Si tuviese que elegir una imagen para el recuerdo del 2008 televisivo ¿con cuál se quedarÃa?
Chikilicuatre, sin lugar a dudas. El momento en que aparece en el escenario de Belgrado.
Ha sido, sin duda, uno de los fenómenos televisivos del año. Aunque hubo quien no entendió la broma…
No. No se engañe. La gente es mucho más sabia y divertida de lo que podemos imaginar. Muchos la jugaron y a otros, naturalmente, no les hizo gracia. Lo que fue patético, fue el posicionamiento agrio y sin fair play de algunos medios que se dedicaron a ganar un Pulitzer investigando…¡una broma! Al final, se impuso la censura de las cabeceras de los medios. Pero la gente, aquella noche, se lo pasó de puta madre. En otro paÃs, se habrÃa hecho la pelÃcula y los compañeros nos habrÃan felicitado.
¿Cómo ve el panorama televisivo en unos años?
Con optimismo. Creo que el apagón y la transformación del sector será como una riada que se llevará por delante todo lo que no tiene sentido y no se aguanta. Tardaremos un tiempo, pero al final ganará la televisión. Y las ideas.
Su productora, El Terrat, ha creÃdo siempre en el binomio Televisión e Internet. ¿La Red será un aliado del audiovisual futuro?
Claro. Siempre que el estado imponga un ancho de banda como en el resto del mundo civilizado.
Acaba de iniciar el espectáculo itinerante Terrat Pack por los escenarios españoles en compañÃa de los televisivos José Corbacho, Berto Romero y Jordi Évole. La idea es visitar a los que “están al otro lado”. ¿Cómo está resultando la experiencia?
Fantástica. De lo mejor que hemos pensado en años. Juntarnos los amigos y visitar al público en sus ciudades, nos reconcilia con el oficio, nos lleva a lo más profundo de la profesión. Ojalá no acabe nunca.
También explora nuevos terrenos profesionales como la publicidad. El proyecto mejorando lo presente, del que es padre, nace del famoso anuncio de Bruce Le y de su parodia televisiva. ¿Le queda tiempo?
No sabe usted lo que la vamos a liar. No es sólo publicidad. Es mucho más. Me he aliado con Toni Segarra, un genio, y vamos a disfrutar y remover el campo de la comunicación publicitaria. Los códigos, los consumos, los medios han cambiado. Ha llegado el momento de entrar en acción. ¡Contrátenos y verá!
